La cara Oculta

Los electricistas se apoderan de la gran pantalla

Resulta curioso el aparente auge de la profesión de electricista en el séptimo arte. Si todas las cintas que en los últimos años han tenido a un electricista como protagonista provinieran de Hollywood, fácilmente se le atribuiría a una campaña de promoción del gremio. Pero este no es el caso.

Sí es cierto que la tendencia reciente se inició en la meca del cine con Life on the Line (traducida en España como Hombres de élite), no es esta la primera vez que los trabajadores eléctricos asumen el protagonismo. Los antecedentes más destacados los encontraremos en Slim, una película de 1937, protagonizada por Henry Fonda y Pat O´Brian, y Manpower, de 1941, con Marlene Dietrich, George Raft y Edward G. Robinson.

Por su parte, Life of the Line también contó en su reparto con algunos nombres destacados en la industria. A pesar de ello, defraudó por su pobre narrativa, su aburrido formato visual y su banda sonora country, que refuerza todos los clichés sobre la clase trabajadora de Estados Unidos.

El elenco estuvo conformado por John Travolta -en el rol protagónico-, una convincente Sharon Stone, la televisiva, Julie Benz, Kate Bosworth, y los canadienses Ryan Robbins, Gil Bellows y Devon Sawa.

La película, enfocada en la heroica gesta de unos electricistas de alta tensión, que deben enfrentar una gran tormenta que amenaza con dejar sin luz a todo un condado, llegó directamente a las pantallas de televisión, sin pasar antes por las salas de cine, pero, al menos, consiguió liderar el ‘ranking’ de audiencias del día con un 20,5% para la cadena Antena 3.

Con Lo que de verdad importa, Paco Arango importó a nuestros predios la temática. En su caso, se trata de un electricista con superpoderes curativos, que vamos descubriendo a lo largo de la trama.

Presentó 48 candidaturas a los premios Goya de este año, pero a nadie sorprendió que no lograra ninguna nominación. La película defraudó al público y a la crítica, y tuvo reseñas menos favorables que las de Maktub, su primer largometraje.

Pero hay que destacar el compromiso del heredero de VIP’s con las causas filantrópicas. Así como empleó la recaudación de Maktub para financiar una unidad de trasplante de médula ósea en el Hospital Niño Jesús de Madrid, también destinó la taquilla en España de Lo que de verdad importa, para apoyar a la Fundación SeriousFun Children, creada por Paul Newman para favorecer a niños de todo el mundo que ameritan largas permanencias en hospitales.

Y aún nos falta la última épica de los electricistas, que en este caso nos llegará desde México. Se trata de Chicuarotes, la segunda aventura de Gael García Bernal como director.

Siete años de investigación y producción fueron necesarios para llevar a la gran pantalla la historia de dos amigos que, en su lucha por salir de la pobreza, aspiran a comprar una plaza en el sindicato de electricistas. Conseguir el dinero necesario para este proyecto les causará muchos problemas.

La película fue rodada casa en su totalidad en el pueblo de San Gregorio Atlapulco, en Xochimilco, al sureste de la capital mexicana. Esa zona fue particularmente afectada por el terremoto del 2017, y ese obstáculo, lejos de desanimar a los productores les dio aún mayores razones para intentar plasmar la belleza del sitio y su carácter festivo, capaz de sobreponerse a todas las dificultades.

Esperemos que en esta oportunidad, los trabajadores eléctricos tengan un justo homenaje.

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